Conducta del consumidor después del COVID-19

Los consumidores van a continuar con miedo e inseguridad en términos de su salud y la de su familia. ¿Cuán seguros nos sentiremos al usar un cajero automático, ir a un supermercado, o salir a comer a un restaurante? Ante la recesión mundial que viene, muchas personas le darán un peso importante a su estabilidad financiera. En el corto plazo van a buscar tomar decisiones más inteligentes, eficientes y seguras, para que a mediano y largo plazo allá mayor equilibrio y estabilidad financiera.

Surgirán nuevas tecnologías para comprar, comunicarse, divertirse, trabajar, estudiar, etc. Hoy en día vemos como trabajamos, hacemos ejercicios y estudiamos desde la comodidad de nuestros hogares, usando medios digitales para ello. Se consolidará y perfeccionará el e-commerce y el delivery. Ante el temor de contagiarnos muchos preferiremos realizar las compras de la casa, o seguramente el pedido de comida a restaurantes usando mecanismos de delivery en lugar de realizarlo físicamente. Si bien la interacción personal disminuirá, se fomentará la creatividad (apalancándose en tecnología) de las personas al momento de lidiar con las actividades más cotidianas como tener una reunión de trabajo o reunirse con amigos.

Lo primordial será la conveniencia, sin dejar de lado la calidad de los productos/servicios. Pero seguramente, al comprar digitalmente y tener menos recursos, también habrá una búsqueda de precios más bajos como parte del patrón de compras. La transparencia de información tomará importancia y será clave para la toma de decisión de los consumidores.

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